viernes, 20 de octubre de 2017

Cuanto hace que no escribo sobre mí y para mí, cuanto hace que no lo hago por mí...
Cuanto hace que no puedo escribir todo lo que tengo en mente, todo eso que duele saber, pero que es peor cuando lo dices en alto y lo aceptas como verdad.
Cuanto hará que alguien no me conoce en lo bueno y en lo malo, y cuando sería la última vez que acepté que yo sola no podía con todo y pude compartirlo sin sentirme egoísta.
Cuanto desde la última vez que no me sentí responsable de guardarlo todo en silencio como si fuera un secreto ajeno y sobretodo impotente por no poder cambiar nada...
No recuerdo la última vez que confesé algo para no sentirme tan sola, pero no sola en apariencias, ni sola por falta de personas en quien confiar, sino solo en mí y muy perdida.
Sola porque no dejo salir de mí lo que necesito contar ni dejo entrar a nadie para que lo vea. Sola porque me niego a que alguien tenga que aguantar lo que aguanto sin que le haya tocado hacerlo, porque a mí me ha tocado, porque no puedo evitarlo pero los demás sí.
Sola sin estarlo realmente, y eso duele mucho.
Duele mantenerlo todo dentro pero tengo miedo, y no porque me cueste decirlo en alto, lo tengo todo muy vivo dentro de mí y preparado para que salga; es miedo a que sea aún más real, porque siendo sólo mío puedo controlarlo pero sacarlo significa darle libertad.
Sigo sin poder escribir sobre como estoy por miedo a decir mucho, por miedo a confesarlo y sentirme débil, perdida...
Pero perdida en mí ya estoy.

domingo, 30 de julio de 2017

Sin coordenadas

Perdida, sí, una vez más, o no, tal vez sólo como siempre.
Perdida en mí pero desde que llegaste.

Perdida, y cuanto más me buscas menos me encuentro.
Perdida si quieres encontrarme.
Perdida si me persigues y no paro de huir de aquí, huir de ti, huir de mí.
Perdida porque me quieres muy contigo y no estoy ni conmigo.

Perdida por no saber que lo estaba cuando no estabas;
Perdida por no saber encontrarme cuando tú estas;
Perdida, más perdida aún, y sin querer que me encuentres.
Perdida por no querer encontrarme.

Perdida y huyendo por miedo a que me encuentres.
Perdida muy lejos de ti;
Perdida muy dentro de mí.

Perdida porque quieres encontrarme y no paro de huir(me);
Perdona si no puedes encontrarme,
Estaríamos perdidos si lo hicieras.

Días Impares

martes, 27 de junio de 2017

Sentirte libre

Realmente, ¿Podemos llegar a ser libres?
¿Y felices?
Ser feliz para algunos será lo mismo que estar bien, o que estar contento.
Ser feliz para algunos será vivir sin problemas personales.
Ser feliz para algunos será ser libre de todo lo que no les haga bien.
Pero ¿y para aquellos que sí viven los problemas ajenos? ¿Qué es ser feliz? Y más importante aún, ¿Donde esta la libertad?
Uno siempre será libre de actuar y pensar, dentro de unas normas y parámetros, pero en lo que respectan los sentimientos uno no es libre. No podemos decidir qué sentir, por quien sentir y qué apartar de nuestras vidas. Somos esclavos de los problemas que nos rodean. No podemos olvidar los problemas de los demás aunque no sean realmente nuestros. No podemos vivir en clausura con nuestra propia vida porque nuestra vida es un cúmulo de muchas, porque estamos hechos de vida, porque estamos hechos de los seres que nos rodean, porque estamos hechos de problemas que nos afectan indirectamente. Porque somos efectos colaterales de todo lo que nos rodea.
Los problemas son una bomba de destrucción, y aunque no nos dé directamente, nos llega el efecto.
La libertad tendrá el sentido que nosotros le queramos dar, pero nunca seremos libres de sentimientos mientras amemos a alguien más, y por ende, nuestra felicidad nunca será propia del "yo" si no que abarcará un conjunto de elementos que nos ayuden a encontrarla.
Pero estamos contentos, estamos bien y sentimos felicidad aun sin ser felices, y eso no hay que menospreciarlo.

lunes, 26 de junio de 2017

Cuando un hombre que no se enamora fácilmente ama, ... ama más.
Twin Peaks.

jueves, 15 de junio de 2017

Quererte, o no.

Quererte porque sí, aunque no pueda.
Quererte porque sí, aun sin querer quererte.
Quererte con miedo; quererte y al miedo.

Quererte o no quererte.

Quererte sintiendo conmigo.
Quererte sintiéndote mucho.
Quererte sintiéndolo mucho.

Quererte y no.

Quererte aquí.
Quererte a veces.
Quererte un poco.

Quererte.

Quererte por ser.
Quererte estando y sin estar.
Quererte siendo conmigo.

lunes, 5 de junio de 2017

Sin más sentido que sentirlo.

Me gusta. No me gusta. Me gusta. No me gusta.
Siento la necesidad de conocer lo que yo siento antes de lo que sienten los demás. Tengo la necesidad de conocer mis sentimientos, de ponerles nombre, de dejar de huirlos.
Huir de los sentimientos como forma de sentir, o de no sentir. Hacer lo que realmente quiero hacer sin pensarlo dos veces porque pensar demasiado es mi gran error. Pensar demasiado en lo que realmente siento y no dejar que lo sienta; no conocer lo que realmente siento por pensarlo demasiado.
¿Puede ser un error y problema pensar demasiado?
Lo es cuando pensar evita que sienta realmente lo que siento, porque pensar me hace ser más racional cada vez que los sentimientos intentan resurgir y consigue que los esconda en un lugar desconocido donde la razón no llega.
Mi parte racional es la que más temo porque es la que le busca explicación a todo lo que pueda llegar a sentir, y sentir no siempre tiene una explicación. Entonces ¿qué encuentra la razón? Motivos para no sentir algo que no tiene sentido. Y los consigue.
Y de tantos motivos para evitar sentir ya no sé lo que siento.
Entiendo más los sentimientos que los siento; entiendo mejor lo que puede sentir alguien ajeno a lo que siento yo.
Siento que quiero sentir y que parte de mi lo evita; siento que evitar sentir ya no es una opción y que me enfado conmigo misma por intentar hacerlo. Siento impotencia y me engaño enfadándome con lo que me hace sentir, pero soy yo la que no me dejo hacerlo y la que intento buscarle explicación y buscarle el porque a todo lo que siento y a lo que me hace sentir.
No hay "porques" que valgan. No hay razones con sentido para sentir algo.

El reflejo se burla de la persona brillante que una vez fue.
Háblame Luna.